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10 . 27 . 2025

Organizaciones indígenas amazónicas de la Selva Central logran acuerdos comerciales de intención de compra por un total de 200 toneladas métricas de grano de cacao para la campaña agrícola 2025–2026. Este resultado refleja el creciente interés de empresas nacionales e internacionales por el cacao cultivado de manera sostenible y libre de deforestación en territorios indígenas.

Los convenios se han concretado a nivel internacional con la empresa CONEXIÓN, s.r.o. de Eslovaquia; a nivel nacional, con la histórica chocolatera peruana La Ibérica; y a nivel local, con la Asociación de Productores Ecológicos de Cacao del Medio Urubamba, la empresa social Kowen Poetsath, la Cooperativa Agraria Asháninka Kemito Sankori Ltda. y la Cooperativa Agraria Aprosaroach Mazamari Ltda.

Estos convenios han sido posibles gracias al trabajo y esfuerzo de las comunidades indígenas en sus territorios. A este ejemplo de gestión desde y para las organizaciones indígenas, se ha sumado un equipo técnico especializado que impulsa el logro de objetivos como este, en el marco del proyecto “Economía Indígena con gobernanza territorial libre de deforestación”, ejecutado por Pronaturaleza y la Confederación de Nacionalidades Amazónicas del Perú (CONAP), con el financiamiento de la Iniciativa Internacional sobre Clima y Bosques de Noruega (NICFI).

Este proyecto busca promover el manejo comunitario de los bosques amazónicos y la agroforestería, con la participación de 43 comunidades nativas articuladas a la CONAP. Estas comunidades administran un territorio de 503,109 hectáreas de bosques comunales en seis regiones de la Amazonía peruana.

En ese sentido, los acuerdos comerciales representan una apuesta por un modelo en el que las comunidades indígenas fortalecen su gobernanza, mejoran sus medios de vida e implementan sistemas de monitoreo y vigilancia para conservar los bosques de los que dependen.

El cacao producido en Junín, Huánuco, Pasco, Ucayali y Cusco no solo destaca por su calidad, sino también porque proviene de sistemas agroforestales que combinan conservación y desarrollo. Para las comunidades, estos acuerdos constituyen un paso hacia mercados más justos y sostenibles, donde la producción indígena se reconoce como un aporte frente a la crisis climática y la deforestación.

Con las 200 toneladas de cacao comprometidas, las comunidades indígenas de la Amazonía peruana reafirman que es posible proteger los bosques, generar ingresos y fortalecer su autonomía en un mismo proceso.