Julio 26, 2017

Los Manglares de Tumbes: la frontera entre el mar y la tierra

Existen muchos lugares donde los ríos se unen con el mar. Sin embargo, en muy pocos se forman bosques con árboles que se levantan sobre el fango y agua salada que se convierten en hábitat de una rica y variada biodiversidad, como aves, peces, moluscos y crustáceos.

Estos lugares privilegiados son los manglares, ecosistemas únicos en el mundo. Su nombre proviene de los árboles que viven en ellos, los mangles, palabra que procede de un término indígena que significa árbol retorcido, debido a sus ramas y raíces enmarañadas.

En los manglares las mareas son muy pronunciadas y cuando bajan, el fango y las raíces quedan al descubierto convirtiéndose en un lugar donde animales terrestres buscan alimento. Cuando sube la marea las especies marinas entran en el manglar, intercambiándose constantemente fauna terrestre y marina, y también minerales y nutrientes, factores que los convierten en zonas marinas altamente productivas.

Diversos países promueven la conservación de estos ecosistemas, por los diversos servicios ambientales que brindan, como proteger el suelo de la erosión y eventos extremos, mantener el carbono fijado en el suelo, garantizar la supervivencia de los peces durante la primera fase de su ciclo de vida; convirtiéndose en zonas de reproducción para muchas especies. Por ello la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) a partir del 2016 ha declarado cada 26 de julio como fecha para promover y sensibilizar la importancia de su conservación.

En nuestro país, los manglares tienen poca extensión y se encuentran en la desembocadura de los ríos Tumbes, Zarumilla, Chira y Piura. Son importantes pues garantizan la seguridad alimentaria de muchas poblaciones, generando a su vez una importante actividad económica sostenible. Razón por la cual se estableció el Santuario Nacional Los Manglares de Tumbes (SNLMT).

El santuario está ubicado en la provincia de Zarumilla, en el departamento de Tumbes en la costa fronteriza con Ecuador y tiene una extensión de 2 mil 972 hectáreas. Alberga la mayor extensión de manglares del país, convirtiéndose en una importante área para el turismo, la investigación científica y la educación ambiental.

Pronaturaleza ha contribuido con su conservación, entre 1988 y 1992 realizó acciones contra la deforestación de los manglares, fortaleciendo su gestión. De este modo se convirtió en la institución pionera en desarrollar investigaciones sobre la extensión, condiciones y lineamientos para el manejo de Los Manglares de Tumbes.