Julio 14, 2017

Café de Villa Rica: conservación y desarrollo

Una vez más el café del distrito de Villa Rica – Pasco fue galardonado internacionalmente, esta vez recibió 12 premios en la tercera edición del Concurso Internacional de Cafés Tostados al origen en la ciudad de París.

Este café es producido en el ámbito de la Reserva de Biósfera Oxapampa Asháninka Yanesha, un espacio geográfico importante de conservación por la presencia de culturas indígenas, cultivos sostenibles y áreas naturales protegidas, que demuestra que el uso responsable de los  recursos y el cuidado del medio ambiente pueden ir de la mano.

Uno de los ganadores y productores de esta zona fue el conservacionista y abogado ambiental César Ipenza, quien cultiva y produce el café Ucumari – Café de Montaña y recibió medalla de bronce en este importante concurso internacional.

César es natal de Villa Rica, distrito que se encuentra localizado dentro de la provincia de Oxapampa en el departamento de Pasco.

Pocos conocen su faceta como productor ¿Cuéntenos cómo se inició en el cultivo y producción de café?

Mi vínculo con el café es  parte de mi vida, crecí con el café pero siempre fue un tema que no presté mucha atención. Mi abuelo, mis padres cultivaron y cultivan café, es una actividad que está en mi vida, aún recuerdo que parte de mis obligaciones en el colegio era tender, hacer secar y recoger el café en casa. Decidí volver a esta actividad familiar como un regresar a mis orígenes y retomar el vínculo con mi pueblo, con mi gente, con lo mío.


Teniendo en cuenta que el café es cultivado dentro de la Reserva de Biosfera Oxapampa-Asháninka-Yánesha (RBOAY)  ¿qué oportunidades brinda la reserva a los productores que se encuentran en su interior?

Creo que hay muchas oportunidades, aun no explotadas completamente, pero genera mucha más identidad, hacernos sentir –que lo es- que estamos en un espacio importante único reconocido a nivel mundial, nos hace demostrar que las cosas se pueden hacer bien, mejores, conservando el ambiente y llevando una coexistencia entre conservación y desarrollo. Los precios no son los ideales, pero confiamos que ese proceso que nos vincula al café puede hacernos y nos está haciendo plantear procesos que supere el ser solo productor y exportador de un grano sin valor agregado.

El Café Ucumari obtuvo la medalla de bronce en el certamen internacional.


El café de Villa Rica es reconocido como uno de los mejores y más finos del mundo ¿Qué considera que hace especial al café de Villa Rica?

Debo precisar antes que el café peruano en general es bueno, pero el café de Villa Rica es especial porque es parte de nuestra identidad, casi 100 años cultivándolo y en ese tiempo se han hecho mejoras tecnológicas que han sido desarrollados por los mismos agricultores, que nos ha llevado a mejorar no solo el cultivo, sino los procesos, de fermentación, de secado, de tostado, todo ese proceso hace que al final tengamos un producto único, gourmet, especial, y un café en gran medida bajo sombra amigable con el entorno, un café de altura, con características especiales que nos hacen tener un producto final de origen y de altísima calidad.


¿Cuáles son las principales amenazas que deben enfrentar los productores de esta zona?

Son muchas,  si bien los precios no son los adecuados, la identidad hace que tengamos un vínculo especial que difícilmente van a abandonar los cultivos, pero allí todos podemos aportar, empezando a consumir café de calidad, evitando cafés “artificiales” y cafés que no son de origen como estos.

Una amenaza creo que para todos es el cambio climático que nos ha llevado a enfrentar  con diversas respuestas, desde devolver a la tierra lo que se recibe, teniendo un buen sistema de abonado y sobre todo teniendo sistemas agroforestales, y de codependencia.

El cambio climático nos lleva a muchos retos, a ver dónde vamos a seguir produciendo un café de calidad y sobre todo estas medidas nos están llevando a un proceso de adaptación, con abonos adecuados, uso eficiente de los desechos entre otros temas. Creo que el cambio climático en general es un reto para todos.

Mucho de los productores de café de la RBOAY siembran y cosechan la tierra sin utilizar pesticidas.


¿Qué es lo que las autoridades pueden hacer para fomentar una agricultura sostenible, promover el cultivo y la conservación del medio ambiente?

Creo que hay mucho,  como promover mejores prácticas y asistencia adecuada, como por ejemplo hacer un manejo eficiente de los recursos y de la tierra, de que me sirve tener 20 hectáreas, con una baja producción, cuando con 5 o 10 puedo obtener cantidades importantes de producción bien abonado, con abonos naturales, con sombra adecuada, utilizando la pulpa que se desecha como abono, manejando adecuadamente las aguas que se utilizan en el proceso.

Pero sobre todo investigación adecuada, en base a ellos asistencia técnica, pero también hacer un cruce de información para facilitar créditos y/o “prestamos” aquellos que no deforesten o tengan sistemas de cultivos amigables con el ambiente.

Pronaturaleza mantiene su compromiso con la RBOAY, pues es considerada como una de las principales instituciones artífice para su establecimiento en el 2010. Sin embargo, nuestra presencia institucional en la zona data desde 1987. Con diversos proyectos hemos impulsado diversas iniciativas productivas como el chocolate Charem Yanesha de la Asociación de Pequeños Productores Agroecológicos de Laguna Raya  y el Café Orgánico Montecarlo producido por la escuela rural 34253 “Hillah Simmons – Montecarlo del distrito de Huancabamba, iniciativa escolar premiada en el Quinto Concurso Demostrativo de Econegocios, organizado por el Programa Regional de Educación Ambiental (PREA), que es ejecutado por la Unidad de Gestión Educativa Local de Oxapampa en el 2016.